24 de Abril, 2006, 15:16: tony colonGeneral

"YO SOY LA PUERTA EL QUE POR MÍ ENTRARE SERÁ SALVO"

¿QUIÉN ES LA PUERTA?

    El Señor JesuCristo es la puerta que debes entrar para ser salvo. Escúchale como te invita a entrar para salvarte: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida (eterna), y pocos son los que la hallan" (Mateo 7: 13-14). Todos nosotros necesitamos entrar por la puerta estrecha para hallar misericordia y perdón de pecados. Jesús dijo: "Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida (Eterna); nadie viene al Padre sino por Mí" (Juan 14:6). Amado lector, esta declaración del Señor es bien categórica: nadie, absolutamente nadie, viene a Dios sino es por el Señor JesuCristo. La razón es sencilla, Cristo fue el único que pagó el precio por nuestra Redención, a Él corresponde perdonar y salvar.

¿DE QUÉ TE SALVA EL Señor JesuCristo?

    Cristo te salva del Tormento Eterno en el Infierno. Pues Cristo vino a este mundo a buscar y a salvar lo que se había perdido. Esa era su misión, y la cumplió dando su propia vida voluntariamente por nosotros los pecadores. El Infierno no es este mundo, como alguna gente dice, pues la Biblia habla en términos de un traslado: "Los malos serán trasladados al Infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios" (Salmo 9:17). El Señor advierte varias veces: "Allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 13:42, 24:51, 25:30, y Lucas 13:28). El Infierno no sólo es terrible, sino que es eterno, para siempre jamás (Apo 14:11 AV).

¿QUÉ HIZO DIOS PARA SALVARTE?

    Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador, y para salvarte sacrificó a su Hijo por ti y por mí: "Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). El amor de Dios al hombre quedó demostrado en la crucifixión del Señor Jesús: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida Eterna" (Juan 3:16).

¿QUÉ DEBES HACER PARA SER SALVO?

    Para ser salvo debes entender y aceptar lo que Señor JesuCristo hizo para salvarte. En primer lugar, debes saber que tienes una deuda de pecado contra Dios: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios" (Romanos 3:23). Pero El Señor JesuCristo, por amor a ti, y como substituto tuyo, pagó con su vida la paga por tus pecados que es muerte (Romanos 6:23). En otras palabras, el Señor JesuCristo murió por causa tuya, para saldar tu deuda de pecado, y salvarte del tormento eterno en el Lago de Fuego que arde para siempre jamás (Apoc 14:9-11 AV).

    En segundo lugar, debes creer lo que la Biblia dice sobre la Resurrección del Señor. Los que le vieron dan testimonio que resucitó vivo de entre los muertos, dejando la tumba vacía (Hechos 2:32, 3:15, 4:33, 5:30-32, Lucas 24:36-43, Juan 20:3-9). La Biblia enseña que JesuCristo resucitó vivo, en carne y hueso, de entre los muertos, obteniendo así victoria sobre la muerte. Por lo tanto ofrece perdón de pecados y Vida Eterna a todos los que creen su Palabra y le reciben. Escucha bien las Palabras del Señor JesuCristo: "Mis ovejas oyen mi voz, y Yo las conozco, y me siguen, y Yo les doy Vida Eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:27-30).

    En tercer lugar, para ser salvo debes recibir al Señor JesuCristo en tu corazón por Fe. Si crees el testimonio de los Apóstoles que le vieron vivo y estuvieron con Él 40 días después que resucitó (Hechos 1:1-3), entonces puedes hablar con Él porque te oye donde quiera que estés. Inclina tu cabeza ahora mismo reverentemente y llámalo por su Nombre, Señor Jesús: pídele que te perdone tus pecados y te salve –Romanos 10:9. Jesús dijo: "…y al que a mi viene, no le hecho fuera" (Juan 6:37). —Amén.

24 de Abril, 2006, 4:42: tony colonGeneral

FALTA UN DIA ENTERO DESDE

LA CREACION DEL UNIVERS0

Artículo publicado el sábado 18 de julio de 1970, en el periódico EL MUNDO

El día primero de mayo de 1970, Bob Gooding contestó una petición hecha a “Contact 8” del noticiero del canal 8 que motivó a que cientos de televidentes solicitaran una copia de un manuscrito titulado “The Missing Day.” La señora Donald Maples le preguntó a “Contact 8” que cómo un artículo como el que ella había incluido en su petición nunca se convirtió en una noticia en la televisión o en un periódico de importancia. El texto que sometió la señora Maples impresionó de tal manera a Bob Gooding que él decidió leerlo y darle las gracias a los periódicos de Duncanville, Plainview, Longview y Post.

La historia trata de un día que falta en tiempo y que descubrió y narró Harold Hill, presidente del Curtis Engine Company de Baltimore, Maryland y consultor en el programa espacial. El señor Hill dijo que él creía que una de las cosas más asombrosas que Dios tiene para nosotros hoy le ocurrió a nuestros astronautas y científicos del espacio en Green Belt, Maryland. Ellos intentaban determinar la posición del Sol, la Luna y los planetas al pasar 100 años y al pasar 1,000 años. Para poder determinar las posiciones futuras tendrían que saber cuales fueron las posiciones en el pasado.

Averiguaron cuales fueron las posiciones durante los siglos pasados y de momento se detuvieron. Los computadores señalaban que algo andaba mal o con la información sometida o con los resultados obtenidos. Llamaron a los mecánicos, pero no pudieron encontrar ninguna falla mecánica. Los computadores seguían con las mismas discrepancias…Faltaba un día en la historia del tiempo. Los científicos estaban confundidos. No había una contestación. Uno de ellos se acordó de un comentario tocante al Sol en la Biblia. Al investigar encontraron en el libro de Josué una oración “bastante ridícula” para cualquiera con “sentido común.” De acuerdo con las Escrituras, Josué estaba preocupado porque estaba combatiendo contra sus enemigos y al llegar la noche no los podría llegar a vencer, como resultado, él le pidió a Dios que hiciera que el Sol se detuviera. “Y el Sol se detuvo y la Luna se paró...y no se apresuró a ponerse casi un día entero” (Josué 10:13-14). Se había encontrado el día que faltaba.

Al regresar los computadores a la fecha en que Josué había hecho la oración, encontraron que sus cálculos estaban casi correctos. El tiempo que había transcurrido para el tiempo de Josué fue de 23 horas y 20 minutos… no fue un día completo. Volvieron a leer las Escrituras y se dieron cuenta que decía “casi un día entero.” Aún no podían explicar lo que sucedió con los restantes 40 minutos. Tenían que encontrar los restantes minutos porque al proyectar las órbitas en el espacio este tiempo se multiplicaría muchas veces.

Otra vez la misma persona se acordó de que en algún sitio en la Biblia decía que el Sol caminó hacia atrás. En el segundo libro de los Reyes capítulo 20, el rey Ezequías, en lecho de muerte, fue visitado por el profeta Isaías, quien le pidió una señal como prueba que no iba a morir. Isaías le preguntó: “¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados?” Y Ezequías respondió: "Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados” (Segundo libro de Reyes 20: 9-10). ¡Diez grados son exactamente 40 minutos!

Veintitrés horas y veinte minutos en Josué, además de cuarenta minutos en el Segundo libro de Reyes, constituyen las 24 horas exactas que faltaban en los cálculos espaciales como el día completo que falta en el Universo.